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Córdoba 2016 - Capital Cultural Europea

 



El sótano del Judío

En la ciudad de Córdoba vivía un judío muy ávaro. El afán en su vida era el amasar cada vez más fortuna. No se gastaba más de lo necesario en nada, y se privaba de algunas cosas para poder amasar más dinero, oro, joyas, etc...

Vivía como un pobre, y se le conocía en córdoba por aprovecharse de los necesitados y ser tan usurero.

Todo lo que iba recogiendo en fortuna, en lugar de emplearlo para su bienestar lo almacenaba en el sótano de su sombria casa. Un sotano grandísimo, lleno de pasadizos. Porque pensaba en amasar una gran fortuna.

Un día, que había cobrado una gran suma por un préstamo mandó a su hija con el saco de dinero y joyas a guardarlo al sótano. La joven encendió una vela, abrió la puerta, y descendió por las empinadas escaleras. A mitad de trayecto se supone que una corriente de aire cerró la puerta del sótano y apagó la vela que llevaba la joven. Asustada y a oscuras comenzó a llamar a desesperada y a gritos a su padre.

El viejo judio avaricioso fue a ver lo que ocurría. Entró en el sótano, pero a oscuras no veía apenas nada. La llamaba pero ella parecía no oirle. Así que subió a por una vela, y cuando bajó. La voz de su hija parecía oirse por otra galería distinta a la de antes.

Estuvo toda la noche buscándola sin ningún resultado. Desesperado pidió ayuda a los vecinos, a los que en otros días diezmaba su economía con su avaricia.

Le ayudaron buscando por todas las galerías del sótano a la hija del judio. Pero una veces se oía tras un muro, otras debajo del suelo, otras veces tras una columna, tras las sombras... pero nunca se encontraba. Se perforó el suelo, las paredes, y la joven no aparecía por ninguna parte.

El viejo tomó aquello como una venganza del cielo por su desmesurada avaricia, y estuvo atormentado el resto de sus días, oyendo por las noches la voz de su hija, pidiendole desde los bajos de la casa auxilio.

Después de varios siglos esta casa fue comprada por una familia llamada los Villalones, nombre con que áun se conoce a la casa, la mansión de los Villalones. Fue reformada y ampliada por completo, sin que se encontrara el más mínimo rastro de la joven.

En la actualidad aún se dice que se escuchan lamentos de la infeliz doncella, perdida en alguna parte del sótano... Aunque esto es leyenda.... ¿oh no?.

Antonio Morales Carmona