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Córdoba 2016 - Capital Cultural Europea

 



Macías el enamorado

Esta leyenda que voy a narrarles sucede cerca de Andújar, en un pueblo llamado Arjonilla por el siglo XV.

El marqués de Villena tenía una hija llamada Estrella, hermosa y radiante, que había deslumbrado al paje
de su padre, al aspirante a poeta Macías.

En realidad, el amor era correspondido por ambos, pero Macías nunca daba el paso decidido. Nunca
quería dar la cara ante el padre de ella.... ya que .... él.... era solo un paje. Desvalorarla a ella así no
le estaba permitido para su estima hacia con ella.

La tomó como diva de sus poesías, hasta que fue considerado por todos poeta. Pero aún con esto no era
suficiente, ya que en las armas no había demostrado nada.

Se alistó al ejército y se entrenó muy duro, siempre manteniendo en su vivo recuerdo los ojos de ella
posados en los de él. Las palabras que la dulce Estrella le decía.... ¡te quiero!. El pobre Macías se
desvanecía en suspiros que le desinflaban por completo el pecho.

Poco a poco fue convirtiéndose en un gran guerrero, llegandole a considerar en su pueblo un héroe en los
campos de batalla. Así, llegó el día en que el padre de Estrella dejó de considerarle como su paje y le
nombró su doncel.

Macías ya aspiraba a la mano de la guapa Estrella. Cada día se sentía más cerca de que sus mutuas
miradas, fueran besos apasionados, y que el fuego apasionado que los consumía por dentro se desatara
por fuera.

Un día volvía Macías de un torneo, y se puso a descansar junto a su armadura debajo de un olivo, cuando
una mano posada en su hombro le despertó con sobresalto.... y le dijo que se olvidara de sus amores.
Porque la hermosa Estrella se había casado, por voluntad de su padre, con el marqués de Porcuna.

Al principio Macías se hundió apenado, se sintió sin ganas de vivir.... y luego... se decidió a rendirle sus
servicios al marqués de Porcuna. Y así lo hizo, no sospechando demasiado, el marqués se hizo con los
servicios del doncel.

Hasta que una tarde calurosa el maestre los descubrió a ambos flirteando, rápidamente fue a contarselo
a su marqués, el cuál completamente encolerizado mandó encerrar a Macías en una torre baja del castillo.
Y como castigo algo peor que la muerte, allí encerrado sin poder salir.


Le dejaron el laud y sus poesías. Todas las noches se podía escuchar una y otra vez todas sus
poesías más tristes cantadas unas, recitadas en otras

En esas poesías y canciones, él recitaba.... El porqué ella no se había quitado la vida antes de irse con otro.
El dolor y el apenamiento de su alma. Cuanto la quería, .... cuanto la amaba....

Las cantaba tan en voz alta que llegaban al pueblo, y no tardó mucho en llenarse alrededor de la torre la
multitud todas las noches a escuchar a Macía el poeta... a Macías "el enamorado".

Viendo esto el marqués se sentía furioso.

Un día se encontró muerto Macías en la torre. Con un puñal en el pecho.

El marqués de porcuna se volvió muy impopular en el pueblo. Nadie le acusaba directamente, pero era el
principal sospechoso.

De la bella estrella nunca se supo nada, y las leyendas no hablan más de ella.

En una pequeñita hermita de Arjonilla yace el cuerpo de Macías, con un epitafio en el que se puede leer:

"Aquí yace Macías El Enamorado".

En la actualidad se dice que la tumba de Macías no está abandonada, porque algunas noches suele acercarse
a la tumba una sombra con forma de mujer......

 

 

Antonio Morales Carmona